Uno de los puntos clave de la terapia Gestalt es el “darse cuenta”, es decir, el aumentar la conciencia tanto de lo que me ocurre internamente como de lo que experimento en contacto con el entorno, lo que pienso y lo que imagino.
El “darse cuenta” o “awareness” es un proceso interno, de sentir, de comprensión profunda que permite ir adquiriendo una conciencia sobre quienes somos realmente. Este proceso de entendimiento nos permite ahondar en el contacto con nosotros mismos.
Cuenta con varios niveles: un darnos cuenta de la zona externa, donde a través de los sentidos percibimos el entorno; una zona intermedia, donde surge el pensamiento, el recuerdo, la fantasía; y una zona interna, donde se experimenta a nivel emocional y corporal.
Por esto mismo el “darse cuenta” va más allá de lo cognitivo, ya que muchas veces tiene lugar primero en la esfera emocional y corporal para después poder ser integrado de manera intelectual.
El “darse cuenta” está asociado a la “verdad” sobre uno mismo, aquello que es relevante sobre nosotros en un momento dado. Y mediante este proceso vamos construyendo un “suelo psicológico”, vamos adquiriendo un autoapoyo que nos permite ir asumiendo situaciones.