En nuestra sociedad no se nos enseña contactar con nuestro yo interno, el yo más profundo que nos acompaña y nos guía a lo largo de nuestra vida. Solo lo hacemos cuando aprendemos a meditar, cuando cerramos los ojos y empezamos a observar nuestra respiración o cuando tomamos contacto con lo que nos ocurre realmente en cada momento. Es entonces cuando empezamos a abrir la puerta de nuestra conciencia. Es entonces cuando vamos descubriendo nuestras verdades, lo que nos duele de verdad, lo que nos gusta de verdad, lo que nos inspira de verdad. En terapia Gestalt, esta es la base con la que trabajamos, en tomar conciencia, en contactar con nuestro yo auténtico. ¿Te lo vas a perder?