El tarot, como si se tratara de un libro sin encuadernar, narra un largo viaje vital donde el arquetipo del héroe comienza sus primeros pasos como el Loco empujado por un pequeño perro y acaba con la Contemplación de su alma plenamente realizada.

El Tarot evolutivo no pregunta directamente sobre el futuro, sino que lee el riquísimo lenguaje simbólico de las imágenes (arcanos mayores y personajes) y los números (numerales) de una tirada donde se pone luz y comprensión en el momento presente de quien hace la consulta. Se llama evolutivo porque ayuda a hacer un crecimiento personal con la identificación íntima de los roles arquetípicos que nos habitan.

Virgínia M.H. explica su experiencia:

«He hecho un largo recorrido hasta abrir las puertas a la realidad mágica, la que solo ve un ojo afinado. He tenido que quitarme prejuicios y abandonar ideas preconcebidas para comprender que el Tarot evolutivo y el I Ching son dos herramientas oraculares e interpretativas llenas de sabiduría que permiten abordar problemas de nuestra vida y entorno desde una perspectiva nueva, aportan una información de valor sobre nosotros mismos y, sobre todo, ayudan a transformar el futuro desde el momento presente. «

Foto: Soulful Stock Qdm