Duelos y cambio personal

La pérdida de un ser querido es una situación difícil de transitar. De repente, nuestro mundo, tal como había sido durante mucho tiempo, cambia repentinamente. Personas que nos aportaban amor, compañía, sostén y llenaban una gran parte de nuestra vida, ya no están. Aceptar el dolor, la ausencia y poder llegar a recomponer el día a día, es un proceso que lleva tiempo y trabajo personal.

Para otras personas la pérdida no es de un ser querido, es de un empleo, de la salud, una pareja, un modo de vivir, o simplemente de creencias sobre cómo debería ser su vida. Todas las pérdidas son lícitas, nos hacen más sensibles al hecho de vivir, nos ayudan a reflexionar sobre nuestros anclajes en la vida y sobre lo que tiene valor o no para nosotros.

En las sesiones de terapia Gestalt mis clientes cuentan con un espacio donde poder expresar todo aquello que sienten por sus pérdidas. Les ofrezco acompañamiento para transitar todas las etapas del proceso del duelo y que así puedan salir más ligeros, más renovados, con claridad sobre cómo pueden caminar de nuevo en sus vidas.